RENDIMIENTOS DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS

Se considerarán rendimientos íntegros de actividades económicas aquellos que, procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores, supongan por parte del contribuyente la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

En particular, tienen esta consideración los rendimientos de las actividades extractivas, de fabricación, comercio o prestación de servicios, incluidas las de artesanía, agrícolas, forestales, ganaderas, pesqueras, de construcción, mineras, y el ejercicio de profesiones liberales, artísticas y deportivas.

No obstante, tratándose de rendimientos obtenidos por el contribuyente procedentes de una entidad en cuyo capital participe derivados de la realización de actividades incluidas en la Sección Segunda de las Tarifas del IAE (Actividades profesionales de carácter general), se calificarán como rendimientos profesionales cuando el contribuyente esté incluido, a tal efecto, en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, o en una mutualidad de previsión social que actúe como alternativa al citado régimen especial.

A estos efectos, se entenderá que el arrendamiento de inmuebles se realiza como actividad económica, únicamente cuando para la ordenación de esta se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.

Si el rendimiento se determina bajo la modalidad de estimación directa, es posible utilizar, en determinados casos, otros métodos de imputación de los rendimientos que pueden hacer minorar la tributación como el criterio de caja, siempre que se marque la casilla correspondiente en el modelo de IRPF. Además, puede resultar interesante aplazar las últimas ventas a los primeros días del 2018 o anticipar gastos en los últimos días de 2017.

Si el rendimiento se determina bajo la modalidad de estimación objetiva, es importante no sobrepasar las magnitudes excluyentes de este régimen. No se aplica el método de estimación objetiva en 2017 cuando:

El volumen de rendimientos íntegros en el año anterior supere cualquiera de los siguientes importes:

Para el conjunto de sus actividades, excepto las agrícolas, forestales y ganaderas: 250.000 euros. A estos efectos se computará la totalidad de las operaciones, con independencia de que exista o no obligación de expedir factura. Sin perjuicio de este límite, el método de estimación objetiva se puede aplicar cuando el volumen de los rendimientos íntegros en el año anterior, computando exclusivamente las operaciones por las que estén obligados a expedir factura, cuando el destinatario sea un empresario o profesional que actúe como tal de acuerdo con lo dispuesto en el art.2.2.a) del Reglamento de Facturación, no supere 125.000 euros.

Para el conjunto de actividades agrícolas, forestales y ganaderas que se determinen por el Ministro de Hacienda: 250.000 euros. A estos efectos solo se computarán las operaciones que deban anotarse en los Libros Registro de ventas o ingresos previstos en el art. 68.7 del RIRPF o en los libros registros previstos en el art.40.1 y 47.1 del RIVA.

El volumen de compras en bienes y servicios, excluidas las adquisiciones de inmovilizado, en el ejercicio anterior no supere la cantidad de 250.000 euros. En el supuesto de obras o servicios subcontratados, el importe de los mismos se tendrá en cuenta para el cálculo de este límite.

Se superen los límites específicos para cada actividad establecidos  en la correspondiente Orden

No obstante, hay que tener en cuenta que los límites anteriores fueron establecidos por la disposición transitoria 32 de la LIRFP para los años 2016 y 2017, y según el artículo 31 de la norma, la cuantía de los límites para el conjunto de sus actividades, excepto las agrícolas, forestales y ganaderas pasará a ser 150.000 euros, el que hace relación a las operaciones por las que estén obligados a expedir factura pasará a ser 75.000 euros, y el límite sobre volumen de compras se reducirá a 150.000 euros para 2018.

Los contribuyentes que estén en módulos y queden excluidos en 2018 por superar los límites de ingresos, de compras o porque hayan superado los límites establecidos en la orden de módulos, deben optar por tributar en estimación directa normal o simplificada en 2018. Si se renunció al método de estimación objetiva y se desea revocar la renuncia, es necesario presentar el modelo 036 en diciembre.

A los contribuyentes que vengan aplicando el régimen de estimación objetiva, deben analizar si les interesa seguir tributando por este régimen o renunciar a él y pasar en el próximo ejercicio a determinar el rendimiento en estimación directa. Además, hay que tener en cuenta que si se está en régimen simplificado de IVA y resultan excluidos de módulos en el IRPF o renuncian a dicho método, pasarán a tributar por el régimen general en IVA.

En cuanto a los gastos deducibles en ED, se debe tener en cuenta que el límite máximo de deducción de las primas de seguro de enfermedad es de 500 euros por cada una de las personas incluidas en la póliza (contribuyente, cónyuge e hijos menores de 25 años que convivan con el contribuyente), o de 1.500 euros para cada una de ellas con discapacidad.

Además, hay que tener en cuenta que la deducción por gastos de atenciones a clientes y proveedores está limitado al 1% del importe neto de la cifra de negocios, por lo que si se va a superar este importe se pueden aplazar el exceso de ese importe al año siguiente.

Si se determina el rendimiento de la actividad económica en estimación directa y se va a crear empleo en 2017 y 2018 respecto a 2016, puede beneficiarse del régimen especial de entidades de reducida dimensión y en caso de invertir en elementos nuevos del inmovilizado material o de inversiones inmobiliaria podrá amortizarlos libremente en 120.000 euros/año por cada persona/año de incremento de plantilla.

En estimación directa simplificada, se mantiene la reducción del 5% en concepto de provisiones y gastos de difícil justificación, con el límite de 2.000 euros

Además, se debe comprobar si se tiene derecho a alguna de las siguientes reducciones:

Los rendimientos netos con un periodo de generación superior a dos años o que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo se reducirán en un 30%, cuando, en ambos casos, se imputen en un único periodo La cuantía del rendimiento neto sobre la que se aplicará la reducción no podrá superar el importe de 300.000 euros.

Con carácter general, se puede aplicar una reducción por el ejercicio de determinadas actividades económicas de 2.000 euros.

Adicionalmente, el rendimiento neto de estas actividades económicas se minorará en las siguientes cuantías:

Cuando los rendimientos netos de actividades económicas sean inferiores a 14.450 euros, siempre que no tengan rentas, excluidas las exentas, distintas de las de actividades económicas superiores a 6.500 euros:

Contribuyentes con rendimientos netos de actividades económicas igua- les o inferiores a 11.250 euros: 3.700 euros.

Contribuyentes con rendimientos netos de actividades económicas comprendidos entre 11.250 y 14.450 euros: 3.700 euros menos el resultado de multiplicar por 1,15625 la diferencia entre el rendimiento de actividades económicas y 11.250 euros.

Cuando se trate de personas con discapacidad que obtengan rendimientos netos derivados del ejercicio de estas actividades económicas: 500 euros. La reducción será de 7.750 euros, para las personas con discapacidad que ejerzan de forma efectiva estas actividades económicas y acrediten necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de discapacidad igual o superior al 65%.

Cuando no se cumplan los requisitos para aplicar la reducción anterior, los contribuyentes con rentas no exentas inferiores a 12.000 euros, incluidas las de la propia actividad económica, podrán reducir el rendimiento neto en las siguientes cuantías:

Cuando la suma de las citadas rentas sea igual o inferior a 8.000 euros: 1.620 euros.

Cuando la suma de las citadas rentas esté comprendida entre 8.000,01 y 12.000 euros: 1.620 euros menos el resultado de multiplicar por 0,405 la diferencia entre las citadas rentas y 8.000 euros.

Esta reducción conjuntamente con la reducción por obtención de rendimientos del trabajo, no podrá exceder de 3.700 euros.

En caso de inicio de actividad, se aplicará la reducción del 20% sobre el rendimiento neto, en caso de que concurran  las siguientes circunstancias:

Los contribuyentes determinen el rendimiento por el método de estimación

La actividad económica se haya iniciado a partir de 1 de enero de 2013

No se haya ejercido ninguna otra actividad en el año anterior a la fecha de inicio de la nueva actividad. Se entenderá que no se ha realizado ninguna actividad anteriormente cuando, a pesar de haber desarrollado efectivamente la actividad en ese periodo, dicha actividad nunca hubiera generado rendimientos netos positivos.

La reducción se aplicará en el primer periodo impositivo en el que el rendimiento sea positivo y en el siguiente.

La cuantía máxima de rendimientos netos sobre los que se puede aplicar esta reducción es de 100.000 euros.

No se podrá aplicar esta reducción en los periodos impositivos en los que más del 50% de los ingresos procedan de una persona o entidad de la que el contribuyente hubiese obtenido rendi- mientos del trabajo en el año anterior a la fecha de inicio de la actividad económica.

En estimación objetiva, los contribuyentes podrán reducir el rendimiento neto en un 5%.