RENDIMIENTOS DEL CAPITAL INMOBILIARIO

Para determinar el rendimiento neto se podrán deducir los gastos que sean necesarios para la obtención de los ingresos. En el caso de gastos de financiación y de reparación y conserva- ción, su importe no podrá exceder de la cuantía de los ingresos íntegros, si bien el exceso se podrá deducir en los cuatro años siguientes con el mismo límite. Por tanto, si se piensa que se van a tener que incurrir en determinados gastos en estos inmuebles arrendados, podría resultar interesante adelantarlos a este ejercicio o dejar algunos gastos para el próximo año.

Además, en los supuestos de arrendamiento de bienes inmuebles destinados a vivienda, el rendimiento neto positivo se reducirá en un 60%. Por tanto, puede resultar más beneficioso alquilar el piso como vivienda habitual para una persona física que como despacho para una persona física, a una entidad, salvo que en este caso figure en el contrato de arrendamiento que el inmueble se destina a vivienda habitual de algún empleado, o como apartamento vacacional.

Los rendimientos netos con un periodo de generación superior a dos años, así como los que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, se reducirán en un 30%, cuando, en ambos casos, se imputen en un único periodo impositivo. La cuantía del rendimiento neto sobre la que se aplicará el porcentaje de reducción no podrá superar el importe de 300.000 euros.